
Nos encantaba el verano. Pero encontrar sitio en el tranvía, desayunar tarde y volver al cine también tiene su encanto. Seis velas narran el otoño de las cosas cotidianas: una página que se convierte en tres, un balcón todavía abierto, alguien a quien esperamos. Fragancias para encender mientras los días se acortan y nos vamos, poco a poco, acostumbrando.
La nostalgia es fuerte. Si prefieres vivir en el presente, cambia de página.