Calabazas iluminadas, pociones secretas y pequeños sustos: en el número 13, la noche de Halloween huele a magia.

Al caer la noche, enciende una vela, prepara los dulces y deja que la magia llene tu casa.

Una manzana roja espera en mitad del bosque 🌲, demasiado brillante para estar ahí por casualidad. La manzana asada se une a la canela y al caramelo en una fragancia cálida, oscura y golosa. Lo suficientemente dulce como para acercarte. Tan sospechosa como para pensártelo dos veces 🍎.

Una calabaza tallada brilla ante la puerta mientras la noche se vuelve más oscura 🌙 La calabaza se funde con la canela y la miel en una fragancia cálida, dorada y profundamente otoñal. Una luz encendida para Halloween, lo suficientemente intensa como para iluminar el camino, o para mantener algo a raya 🎃

Sobre la mesa ha quedado todo: el libro abierto, la cera aún caliente 🕯️, algunas hierbas esparcidas. Quien estuvo aquí se marchó deprisa. La lavanda aromática se funde con el incienso y el pachulí en una fragancia profunda, herbácea y misteriosa. Es esa hora en la que es mejor no llamar a ciertas cosas por su nombre 🔮

La estancia es la misma. El espejo no 🪞 El jazmín se funde con la suavidad del algodón, recorrido por la pimienta negra más fría y punzante. Una fragancia aparentemente limpia, como un reflejo que sigue moviéndose cuando tú ya te has detenido 🌑

La puerta se abre con más dificultad de lo previsto. En el interior, el aire parece haberse detenido durante años 🕸️ El ámbar cálido se funde con el sándalo y el talco en una fragancia suave, empolvada y envolvente. Madera, tejidos antiguos y cajas que, probablemente, era mejor dejar cerradas 🗝️

Unas huellas se adentran en el bosque sobre dos pies. Las que regresan ya no son las mismas 🐾 El pino oscuro se funde con el sándalo cálido y el musgo en una fragancia boscosa, profunda y salvaje. Sobre las copas de los árboles reina una luna llena inmensa. En el sendero, una camisa abandonada 🌕
La noche continúa por Candle Street. ¿Qué puerta quieres abrir?